por María Reverte
Tengo un niño pequeñito
con el síndrome de dawn,
no es un niño, es un ángel
que me lo manda el señor.
Piensa la gente y se extrañan
al tener un niño así,
se piensan "vaya una carga,
¿qué será de ese infeliz?"
Yo sin embargo no pienso
y además soy muy feliz
de haber traido a este mundo
a mi querido Joaquín.
Querían que abortara a mi hijo
cuando estaba embarazada
y yo dije con mi boca
que a mí no me lo quitaban,
que si Dios me puso a prueba,
la prueba la superaba.
con el síndrome de dawn,
no es un niño, es un ángel
que me lo manda el señor.
Piensa la gente y se extrañan
al tener un niño así,
se piensan "vaya una carga,
¿qué será de ese infeliz?"
Yo sin embargo no pienso
y además soy muy feliz
de haber traido a este mundo
a mi querido Joaquín.
Querían que abortara a mi hijo
cuando estaba embarazada
y yo dije con mi boca
que a mí no me lo quitaban,
que si Dios me puso a prueba,
la prueba la superaba.
1 comentario:
Tu angelito es muy afortunado de tenerte a su lado. Eres muy buena Maria y tu acto de amor más grande es vivir para toda tu familia, en especial tu cuerpo, tu alma y tu corazón son para tu Joaquin, tu angelito
Un abrazo,
Beatriz Giovanna Ramirez
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